Ucrania necesitará cantidades significativas de acero para la reconstrucción y busca maneras de abordar el déficit.


Tras la guerra, Ucrania tendrá una demanda sustancial de acero para reconstruir su infraestructura y vivienda, mientras que el mercado se enfrentará a desafíos: la competencia de proveedores extranjeros, la necesidad de atraer inversiones y la necesidad de restablecer la producción, según comentarios sobre el tema del grupo minero y metalúrgico Metinvest.
En consecuencia, el potencial de consumo de acero de Ucrania tras la guerra podría alcanzar los 300-600 kilogramos per cápita, dependiendo del ritmo de la restauración de la infraestructura y la vivienda. Además del sector de la construcción, la industria automotriz, junto con la producción de maquinaria y equipos, seguirá siendo un sector económico vital que depende del suministro de acero.
Los factores clave para atraer inversiones son la estabilidad y las garantías de seguridad. Para satisfacer las necesidades de reconstrucción, es esencial aumentar la capacidad de las plantas existentes o expandir la producción mediante la adquisición de empresas en el mercado europeo.
Sin embargo, un problema importante es la competencia con los productos de acero importados de la UE y China. Las importaciones de acero de Turquía, que se abastecen de productos metálicos de Rusia, también han aumentado. Esto supone el riesgo de que el metal ruso entre en Ucrania tras su procesamiento en Turquía.