Europa está considerando enviar aviones y una flota naval a Ucrania tras la guerra.


Francia y el Reino Unido han sugerido que, tras el fin del conflicto, las tropas europeas formadas por la coalición de los dispuestos podrían servir como columna vertebral de la seguridad de Ucrania. El líder francés, Emmanuel Macron, se refirió a ellas como una «fuerza de disuasión» destinada a ayudar a proteger las ciudades e instalaciones clave ucranianas lejos del frente y a proporcionar apoyo logístico o entrenamiento al ejército ucraniano. Simultáneamente, la atención europea se ha desplazado hacia las fuerzas aéreas y navales.
Europa también busca la participación de Estados Unidos en una posible misión de mantenimiento de la paz. El presidente estadounidense, Donald Trump, no descarta la posibilidad del apoyo estadounidense, pero su administración actualmente evita compromisos definitivos con dicho marco; el representante especial Steve Witkoff calificó la iniciativa de «demasiado simplista».
Mientras tanto, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, insta a Estados Unidos a participar en la próxima reunión de la coalición de los dispuestos. Esta iniciativa ya ha unido a unos 30 estados, incluyendo naciones europeas, además de Turquía y Canadá.